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“Lengua
nacional e idioma de los argentinos”
La
discusión sobre los idiomas nacionales y la compleja
realidad de las fronteras idiomáticas en un mundo
constituido por una acumulación de conflictos étnicos,
religiosos y económicos, revela que las identidades
idiomáticas pueden ser vistas como parte de una geopolítica
cultural o de una disputa entre estados en la era de la
globalización.
En
muchos debates, da la impresión que los estados
interpretan el idioma como parte del producto bruto
interno, y no es raro que se perciba tambien como una vía
de “identidad en la diversidad” apta para servir
tanto a políticas de cancillería como a lógicas de
inversión financiera en áreas tele-comunicacionales o
de editoriación.
Los
idiomas históricos, de naciones, etnias o campos
culturales más amplios, definidos, precisamente, por el
hecho de que se puede pensar hoy en una determinación
idiomática de los campos de enfrentamiento político-cultural
en el mundo, son ahora una realidad existencial y ética
implícita de los colectivos sociales que exigen una
nueva discusión.
En
la Argentina esta discusión sobre el idioma fue
temprana y fundante. Puede recordarse las discusiones
sobre el uso de los idiomas quechua y guaraní durante
los años de la independencia, los debates de la
generación del ’37, la renuncia de J.M. Gutiérrez a
la Academia española, el debate sobre las reformas
ortográficas, la discusión
sobre el criollismo, la gauchesca, el debate
contra los académicos de la lengua por parte de
Lugones, Borges, Arlt, Jauretche o Masotta, la elaboración
de diccionarios de lenguas pampas y las innumerables
oportunidades en que el ser lingüístico de los
hablantes reales aparece
como un dilema dramático en cual observar cómo se
presentan las vacilaciones de la identidad pública en
el uso del habla efectiva.
Hay
un problema histórico de la lengua argentina que cuenta
con una fuerte autorreflexión en una relevante producción
de textos que por lo menos se pueden rastrear a lo largo
de más de un siglo y medio de literatura y política
argentina. A estos temas dedicaremos un día de debates
en las II Jornadas de Pensamiento Argentino.
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