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“El Drama intelectual en José Ingenieros”

 

Néstor Fernández

fernandeznestorj@yahoo.com.ar

                    

 

Universidad de Buenos Aires

Facultad de Ciencias Sociales


 José Ingenieros

 

 

“ En este escritor argentino es comprobable la contradicción entre la filosofía de la ciencia reinante en Europa y una realidad americana que la niega por su atraso. El resultado tenía que ser un fracaso individual, ya que el talento, por si mismo, no puede partir la armadura histórica de los obstáculos reales que lo circundan.” “Visto Ingenieros en su medio histórico, fue una vocación científica impedida de realizarse por la colonización del país. Pero si Ingenieros es un drama, cuya hondura quizá no se conocerá nunca, en otros hombres de su generación el trauma se da como un nuevo enjuague con la política de la oligarquía enseñoreada de la cultura.” De esta manera, Hernández Arregui sentencia brevemente la figura de Ingenieros bajo su clásica mirada.

Más allá de su brevedad, o precisamente por ello, servirá de punto de partida para este trabajo. Buscando atravesar la evolución de Ingenieros a lo largo de sus escritos, intentando superar las meras  “continuidades y rupturas” más implícitas de su obra y diluyendo las barreras coyunturales e históricas que permitan extrapolarlo hacia los planteos continuos que relacionan a la intelectualidad argentina.

Para lograr este objetivo, de por si más que ambicioso, se plantea analizar a Ingenieros sobre tres puntos centrales que conformarían una unidad para su análisis global en base al supuesto de carácter dramático del rol intelectual:

1_La complejidad intelectual en Ingenieros.

2_La relación existente con el proceso histórico.

3_La praxis política a través del concepto de “tragedia de la Acción”.

La unificación de estos puntos es un intento de superación de la condición del intelectual, en tanto relación fracaso-éxito, como una simplificación de la disyuntiva entre este, específicamente de sus postulados o propuestas hacia la organización social , y la orientación tomada por la sociedad. Si bien, pareciera una simple definición que podría abarcar las distintas complejidades de la intelectualidad política argentina. Nos pondría ante un grave problema (como toda simplificación), en tanto que podría proponer una generalidad histórica destituyendo las características particulares  que invaden a cada uno de estos personajes. En este caso especifico: Ingenieros.

 Ante esta complejidad, también es necesario tener en cuenta las distintas configuraciones que podemos realizar sobre  el intelectual y su relación con la sociedad, debido a que se esta dando como necesaria y en muchos casos no se concibe esta situación. Por lo tanto, la concepción del intelectual modernista, que podría ser encarnada por Rubén Darío o, hasta, por Borges (quien, a su vez, se podría configurar como un continuador de Sarmiento y de Lugones, proponiendo de esta manera una ruptura), demostraría la existencia de una asociación con una autonomía del arte, tratando de mostrar una separación con el punto que  interesa : la sociedad.

Al hablar de sociedad, se intenta de conformar una simplificación que reúna a conceptos tales como proletariado, burguesía, oligarquía, estado, pueblo, etc. De esta manera se podrá configurar la relación de los intelectuales en una forma más general, aceptando los problemas que esto implica.

Tras todo esto, la figura de Ingenieros podrá llevarnos a abordar desde una orbita particular personajes como Lugones, Milcíades Peña, Jauretche, Scalabrini Ortiz , Cooke y otros.

 

LA COMPLEJIDAD INTELECTUAL EN JOSÉ INGENIEROS

La complejidad de Ingenieros no surge de  confrontaciones a lo largo de la evolución de su pensamiento porque se observa una continuidad de cierto sistema ideológico y metodológico, a pesar de su transformación desde un cierto anarquismo-socialista inicial hacia un reformismo, que podría considerarse hoy como progresista (debido a que ya en 1898 el sistema capitalista deja de ser una bestia improductiva y expoliadora denunciada en los años anteriores para ser pensado como una estructura económica-social que alberga tres posibilidades: desarrollo de las fuerzas productivas, universalización de las relaciones humanas y generar una clase social destinada a superarlo), sino por la amplitud y simultaneidad de temas abordados. Si bien, se presentan con distintos ordenes de prioridad en sus diversos escritos, están siempre interrelacionados o yuxtapuestos. Esto nos permite comprender la forma de intervención en la política desde la postura científica, es decir, desde la ciencia como campo de aplicación.

Desde sus primeros escritos, fines del siglo XIX, se interrelacionan temas como la organización social, la intervención de los intelectuales, la educación, las ciencias (bajo su postura positivista), la sociología, la psicología, los valores, la guerra, las condiciones históricas, la conciencia nacional, etc.

 

Ingenieros podría situarse dentro de la tercera generación positivista que había conformado su sociedad, pero a destiempo, ya que habían pasado los tiempos del positivismo en la Argentina. Sin embargo, intentaron llegar por el camino de la experimentación, de la ciencia y de la política a servir al pueblo argentino. Es decir, una ejercitación del pensamiento en función de una configuración nacional.

Cierto es que Ingenieros conformo su concepción filosófica basado en las ciencias naturales y que las transportó hacia el campo de aplicación de las relaciones sociales, cultivando un darwinismos cientificista, despreciando las nuevas modas filosóficas. Sin embargo, reconocía ciertos puntos nebulosos no solucionados por el positivismo, fisura que deja lugar a los “valores morales” como instrumento constante dentro de su pensamiento configurando una continua ambigüedad en su obra.

Si a esta falta de una filosofía pura le sumamos su preocupación por los problemas argentinos de su tiempo, nos encontramos con un favoritismo hacia los pueblos oprimidos por el imperialismo. Lo que nos presenta una contradicción constante ya marcada por H. Arregui entre cientificismo europeo y realidad latinoamericana y que se conformará en una de las constantes de Ingenieros, debido a que siempre superpone ataduras entre los sucesos internacionales y América Latina. Esto se observa en sus recepciones sobre la actualidad internacional y su correlación hacia la realidad nacional, en este punto son claros los sucesos de la revolución Rusa y los procesos independentistas de Marruecos.

Estas ataduras proponen una idea de construcción , o reconstrucción, ya que no plantea una mera traslación sin tener en cuenta los factores endógenos, del país de índole autónoma a través de la conjugación de dos mundos. Al mencionar este intento de conjugar se ve implícito un esfuerzo, al cual Arregui ya sentencia como un fracaso. Como ya se menciono anteriormente esta relación fracaso-éxito se intentará abordar desde una superación.

 José Ingenieros fue quizá el talento más brillante de su generación y era bien conocida su conducta. Una crítica exigente puede hallar en ella tanto como en su obra motivos de discordia caracterizándolas de un exceso de individualismo sin conexiones sociales, por falta de una militancia organizada y disciplinada. Las verdades de Ingenieros eran consideradas como renovadoras pero no ponían en jaque la estructura social, puesto que las revoluciones las hacían las “minorías ilustradas”. Es decir, esas que brindó la generación del 80, a las cuales les agradaba el halago, pero que mientras tanto legislaban en contra de los obreros a quienes en realidad temían . De esta manera se observa otra contradicción debido a su equivocada teoría sobre las “minorías ilustradas”, a las que brindaba una complicidad involuntaria hasta su ruptura con la clase dominante en 1920, cuando brinda su apoyo a la revolución rusa a través de tres discursos en el Teatro Nuevo entre 1918 y 1920, es en el último que sus definiciones poseen otro contenido, en tanto que sus conceptos son menos imprecisos . Ya no son las “minorías pensantes y actuantes” solas las que cambiarían el mundo. Serían las amplias masas trabajadoras las encargadas por la historia para realizar los “ideales nuevos” que habían acompañado toda su vida. Aunque sigue convencido de que “se trata de victorias morales” más que materiales y que los constructores de esta conformación moral siguen siendo las minorías.

Es a partir de esta evolución que se puede denotar en Ingenieros lo que sería una fuerte influencia no solo en sus discípulos directos, sino en todo el movimiento de la izquierda nacional que tendrán características similares: la confianza en las masas bajo el yugo creador de ciertas minorías ilustradas junto a la contradicción entre lo internacional y lo nacional.

 

 

RELACIÓN EXISTENTE CON EL PROCESO HISTÓRICO

El trabajo intelectual, entendiéndolo en su enfrentamiento con el desarrollo histórico, en términos gramscianos sería “la inmediata función social de la categoría profesional de los intelectuales”. Sobre esto Ingenieros hará mención durante toda su obra, pero no habrá mejor cita que lo grafique en cuanto a un intelectual no acompañado por las condiciones históricas favorables para el desarrollo de su trabajo intelectual como la que realiza en “La evolución de las ideas argentinas” en el capítulo dedicado a la “génesis del pensamiento alberdiano” donde postula que “La más excelente labor de un hombre se convierte en función de su sociedad cuando con ella coinciden condiciones propicias de tiempo y lugar. En Alberdi se realiza esa rarísima convergencia de aptitud personal y de oportunidad histórica que da a la obra humana la trascendencia definitiva.....” “Sobre todos los dones , Alberdi tuvo, sin igual, el don de la oportunidad,,,”

Como se observa fácilmente, Ingenieros se somete a la guillotina de las condiciones históricas bajo las cuales no se puede luchar. Esto, a su vez, implica un fuerte convencimiento en sus posturas o verdades debido a que no propone ningún tipo de amoldamiento a los procesos existentes, lo que daría a suponer, dentro de un pensamiento progresista, la condición de adelantado, como sujeto que supera las condiciones reales y que será retomado en el futuro. Lo cual no sería del todo correcto, ya que Ingenieros se somete al momento actual pero con una contradicción hacia el futuro en tanto una comprensión especifica, “las grandes figuras históricas no se miden por el valor actual de sus ideas o de su obra, sino con relación a su tiempo y a su medio..” sentencia. Condenándose , de esta manera, a la mera inactividad o espera según se imponga el optimismo o el pesimismo. Se debe  recalcar este planteo de Ingenieros dentro del contexto de su ocaso intelectual y vital, debido a que es una de sus ultimas obras.

Si bien esto podría graficar una generalidad en cuanto a su relación con el contexto histórico nos equivocaríamos al dejar de lado todas las implicancias que estos tiempos agitados pudieran desarrollar en la construcción de un pensamiento tan interrelacionado con las diversas desventuras históricas como lo fue en Ingenieros. Es plausible que ante el imperialismo planteado como un expansionismo esencialmente pacifico y difusor de la civilización, la irrupción de la guerra en 1914 planteará una reconfiguración de su sistema reflexivo, donde el orden político vigente se corresponderá con un acentuamiento en el determinismo y una revitalización del ideal moral profundizando su enfrentamiento. En la “Criminología” se plantea la posibilidad de enunciar reformas desde una situación de exterioridad respecto de los intereses creados. La resolución de la cuestión social y del problema de la nación, en definitiva exigen la competencia de un saber que es patrimonio exclusivo del intelectual- científico.

Este intento de independencia del lugar del intelectual en tanto separación de las relaciones entre poder y saber suele estar sujeta a un juego de seducciones pero también de desencuentros. De esta manera el intelectual puede ver negada su inserción institucional por los poderes del Príncipe, pero le resta un bello y supremo recurso: retirarse.

Sobre este tema es necesario hacer mención a un hecho relevante que ayudará a comprenderlo mejor, sin intentar caer en una justificación que termine por sacralizar la vida de Ingenieros sino todo lo contrario, ya que toda la riqueza que puede brindar también se encuentra en lo que podría juzgarse como errores ya que demuestran una acción, o una no acción, en busca de una intervención.

La publicación de “el hombre mediocre” esta relacionada con una respuesta hacia una ofensa, puesto que el poder ejecutivo eliminó su nombre de una terna para la cátedra de medicina legal. Esta medida lo indigno, llenando su alma de amargura y resentimiento hasta el punto de abandonar el país.

Este idealismo estoico individualista estaba cargado de un aristocraticismo intelectual, y su mensaje (en el libro) se basaba en un falso concepto social y un endeble carácter doctrinario, pero su exaltación de la virtud ejemplificadora  y su repudio a los valores falsos consagrados por una sociedad vacía implicaron el desencadenamiento en dos puntos centrales para la figura de Ingenieros:

1-profunda influencia en los jóvenes de la época, ya por su alto valor ético y su incitación al combate por un ideal.

2- análisis de la realidad social en base a un conflicto entre “ideales nuevos” e “ideales viejos”, lo que servirá para romper con su concepción de las “minorías ilustradas”.

 

PRAXIS POLÍTICA – “TRAGEDIA DE LA ACCION”

Aceptando la concepción de “tragedia de la acción” en Rinesi como una probabilidad latente hacia un posible fracaso, aun en aquellos de mayor genio, se propone observar a Ingenieros bajo esta lupa. “...la tragedia de la acción (política), en Maquiavelo, consiste pues en que siempre queda algo que resiste, o que, por lo menos, puede resistir, y resistir con éxito, a la acción virtuosa del sujeto (político)que tiene que lidiar con su suerte  y que pretende sobreponerse a ella. La tragedia de la acción (política)consiste en que siempre queda algo ingobernable”. Comprender esto en un pensador altamente positivista como Ingenieros, en el cual el orden total sugiere ser lo esencial, implica un gran dilema que siempre estuvo presente bajo la figura de la moralidad.

“...dentro de la concepción trágica de la acción, el sujeto de la acción debe actuar –o no actuar- en un mundo sobre el cual no lo sabe todo, sobre el cual no sabe, ni siquiera, lo que debería saber para que su acción resultará exitosa.” Postura más que intolerable para un intelectual racionalista. Esta toma de decisiones caracterizada por la incertidumbre, pone en riesgo ,también, uno de los principios fundamentales de Ingenieros derivados de la acción en base a los valores, ya que en política, teniendo en cuenta a Maquiavelo, del bien no siempre se sigue el bien, ni del mal necesariamente se sigue el mal, lo que demostraría una contraposición directa hacia el rol fundamental que desarrollan los valores morales en la estructura ingenieriana.

A partir de todo esto, se podrá comprender mejor a Ingenieros cuando escribe “Memorial sobre las orientaciones sociales del presidente Yrigoyen”, ya que intenta justificar su participación ante el llamado de Irigoyen a intervenir en búsqueda de soluciones ante los graves conflictos obreros existentes en 1919.

Ante esta convocatoria se observa una decisión hacia la participación, es decir, hacia la acción, bajo una premisa principal: “cualquier propósito de evitar la agitación popular sería ineficaz si no tendería a satisfacer los legítimos anhelos de justicia que inspiraban las reclamaciones obreras.”

Aquí se da una disyuntiva entre los fines buscados a través de la acción, Ingenieros buscaba la reivindicación obrera mientras que la postura gubernamental aspiraba a frenar la posible agitación popular. Para esta, la figura de Ingenieros sería un mediador o pacificador de las masas, por eso su participación en estas reuniones solicitadas por Irigoyen, a través de las figuras de Claps y Bello, tienen que ser entendidas como una apuesta hacia la modificación de la posturas del gobierno ante los reclamos sociales.

De este episodio se quiere demostrar que Ingenieros no actuó de forma ingenua, bajo el elogio de haber sido convocado, sino que asumió todos los riesgos que implica la participación o, como lo plantea Rinesi, se subsumió a “la tragedia de la acción”. Ingenieros no es parte del gobierno, es llamado por Yrigoyen porque creía que con su influencia y su consejo podría calmar a las masas agitadas.

Ante este planteo especificó Ingenieros acepta pero con el fin de destruir la postura oficialista, en tanto que remarca sobremanera que “ no tenía ninguna influencia sobre las organizaciones obreras existentes en el país, pues carecía de vinculaciones cono ellas”. Si a esto le sumamos su favoritismo hacia los reclamos obreros se observa su intento de oposición dentro de las posturas oficialistas. Algo que no fue comprendido por los integrantes de su partido.

Ante esto es que se puede utilizar la caracterización de “tragedia de la acción” en Ingenieros, a pesar de no pertenecer al gobierno, como el riesgo que se toma en la participación política en distintos espacios y hacia la cual se enfrentan un sinnúmero de contradicciones y específicamente de desconocimiento ante su posible implementación.

Parece innecesario recordarlo pero las propuestas de Ingenieros no fueron tenidas en cuenta y estos hechos desencadenaron en la Semana Trágica, trasladando un fuerte contenido dramático y escéptico como resultado.

 

CONCLUSIÓN, EL DRAMA INTELECTUAL EN JOSÉ INGENIEROS

El fin de esta fragmentación forzosa de la obra de Ingenieros en tres ejes recae en su unificación, debido a que la riqueza que puede brindar su análisis se encuentra en estos puntos: la relación con el proceso histórico, la propia complejidad intelectual y la participación política, dentro de la formación del drama intelectual.

El esfuerzo puesto en esta fragmentación en ejes intenta lograr fines prácticos y ejemplificadores. Es precisamente sobre los ejemplos que se mencionan donde, también, se hace presente un esfuerzo manipulador, ya que intentan correlacionarse directamente con cada uno de los ejes pero, teniendo en cuenta lo que se quiere demostrar en este trabajo en cuanto un análisis integral, los otros factores se hacen presente.

Como se postuló en un principio la evolución pragmática  de Ingenieros, desde un anarco-socialismo hacia un reformismo pasando  por el psicoanálisis, la criminología y la sociología, no implica un cambio de temas. Todos estos se encuentran siempre presente en sus escritos, lo que varia es su orden de prioridades. Se puede mencionar como ejemplificador, otra vez presente en forma forzosa, su dedicación al psicoanálisis y más específicamente a la simulación. Si en este punto dejamos de lado su preocupación por la organización social y lo entendemos como una mera cuestión academicista se estaría en un grave error. La angustia de Ingenieros frente al fenómeno de la simulación, y su búsqueda de solución mediante criterios positivos y científicos, es la responsable de obras como La simulación de la locura y La simulación en la lucha por la vida. “En el reverso de la aparición de la categoría de “simulación” encontramos entonces la actitud paranoica de una clase que se siente acechada, jaqueada y a la defensiva”.

Es a partir de “Los tiempos nuevos” que se va a intentar demostrar la correlación entre los ejes y entre los distintos escritos a lo largo de la obra de Ingenieros y la función que esta cumple.

“Las grandes obras son frutos naturales de la madurez de los tiempos, llegan a su hora, inevitablemente sin que nada ni nadie pueda retardarlas. Pero enseña la historia que necesitan encarnarse en un hombre, que es su abanderado o su símbolo, su guía o su ejecutor, sumándose en él las aptitudes más excelentes para pensar o hacer, cuando el medio social crea la oportunidad.”. De esta manera Ingenieros aplaude la labor de Lunatcharsky en la organización educacional de Rusia.

La caracterización de “grandes “ no es azarosa ni simplista en Ingenieros, en un discurso de 1898 contra la probable guerra con Chile lo utiliza para determinar a los pueblos. “Los grandes pueblos son aquellos que saben comprender mejor al momento histórico en que viven;........y siguen a los ideales nuevos en lugar de oprimirlos.”. Es sencilla una asociación directa entre grandeza y momento histórico, como condición esencial para el desarrollo o el progreso (no olvidar su positivismo). Ahora bien, las condiciones históricas no actúan en forma independiente, “necesitan encararse en un hombre”.

Esta función del líder lleva a su interpretación de “minorías pensantes y actuantes” o “minorías ilustradas”, pero no es solamente esto. Como se mencionó anteriormente al plantear la génesis del pensamiento alberdiano, se postula que “ en Alberdi se realizó es rarísima convergencia de aptitud personal y de oportunidad histórica que da a la obra humana las trascendencia definitiva en que la posteridad reconoce al genio”. ¿Cuáles son las cuestiones que subyacen en estas referencias a Alberdi y a Lunatcharsky? ¿No será la falta de esas condiciones históricas favorables las que permitan la concepción de Ingeniero como genio? ¿Esta envidia por otros esta relacionada con el sentimiento de encontrarse en el lugar equivocado o, mejor dicho , en el tiempo equivocado?

Esta última recepción puede servir para lograr una caracterización a la labor intelectual argentina. Es por esto que se determina a Ingenieros como un camino para abordar a distintos personajes argentinos desde el carácter dramático que lo define. La muerte hace aquí su aparición como sentencia de un desgaste insoportable del carácter dramático bajo la figura del suicidio, si bien no se postula de manera implícita en Ingenieros. Si lo hace en Lugones, Lisandro de las Torre, Meilciades Peña o, en sentido literario, en Scalabrini Ortiz ¿No tendría esto un correlato con este lugar o tiempo equivocado?

En Cooke también se hace manifiesta esta concepción del lugar equivocado, no tanto por el contexto sino por una contradicción de significantes entre peronismo y comunismo. Se podría decir, para ser más especifico, que se tratan de palabras equivocadas, pero en realidad se esta frente a contradicciones propias, cosa más que implícita en Ingenieros.

¿Dónde quedaría la participación dentro de este análisis? La inevitabilidad de los sucesos serían acompañados por un líder que los guiase, y es precisamente aquí donde se daría una confrontación con otros posibles líderes, proponiendo otra confrontación con el intelectual científico al que intenta personificar en tanto alejado de los distintos sectores, ya sea de la clase oligárquica con sus vicios morales como de las clases populares . Este punto queda claro en lo ya mencionado en el eje correspondiente a la “tragedia de la acción”. Aquí es necesario recalcar el carácter dramático de texto utilizado a modo ejemplificador (Memorial sobre las orientaciones sociales del presidente Yrigoyen). Dramático en el sentido de fracaso, si bien no se esta de acuerdo con el uso de este termino, que implicó esta participación en cuanto no pudo tener relevancia, a pesar de las condiciones existentes para su implementación.

 

Parece obvio que las obras de Ingenieros conllevan una complejidad especifica pero también parece ser precedente para una categorización del análisis sobre ciertos intelectuales argentinos. Categorizaciones en tanto a los ejes del contexto histórico, de la propia complejidad y de la participación, reunidos bajo el yugo del drama intelectual conformarían un conjunto de orientaciones a tener en cuenta para los respectivos análisis que posibilitarían una traslación temporaria a casi toda la intelectualidad argentina y a su rol.